Sintomas de averias en la bomba de frenos del coche

La bomba de frenos del vehículo es la encargada de que la fuerza que ejerce el conductor sobre el pedal del freno, se transforme en presión hidráulica e igualmente debe tener la capacidad para que al soltarse, el freno se libere. Con frecuencia sufre del deterioro de sus anillos flotantes y retenes por contaminación, desgaste o mal mantenimiento del sistema.

Cuando los retenes del émbolo secundario son los perjudicados, habrá comunicación entre las cámaras y una parte del recorrido de trabajo será absorbido sin que se produzca presión; en cambio, al tratarse del émbolo primario, es posible que su eje sea la vía de fuga del líquido de freno. En ambos casos, la bomba no podrá producir suficiente presión para que el sistema funcione correctamente.

Las señales más comunes de fallos en la bomba de freno son:

  • Poca firmeza del pedal y exceso en su recorrido, lo que sucede cuando se conecta una de las cámaras con la parte trasera del émbolo que le corresponde.
  • Pérdida del líquido de freno al exterior, la cual suele notarse en la unión de la bomba con el servofreno.
  • Ineficiencia al frenar; esto sucede cuando el circuito de freno no tiene la presión suficiente.
  • Permanecer frenado, aun estando liberado el pedal, y esto se debe a que no se libera la presión del sistema a causa de que los émbolos de la bomba no retroceden bien.

Comprobaciones que se realizan para el diagnóstico de la bomba de freno

Lo primero a realizar es una inspección visual; asegúrese de que no existan grietas o fugas del líquido de frenos en la unión del servofreno o en la del depósito. Cuando el coche tiene servofreno hermético debe inspeccionar la parte trasera de la bomba; si la hermeticidad de la pieza la genera el cuerpo de la bomba por medio de una junta, el líquido se fugaría al interior del servofreno, luego sería succionado por el motor y solo notará la diferencia por el descenso del fluido en el depósito.

Otra forma de comprobar fallas en la bomba sería separarla del servofreno; posteriormente, estando el motor apagado, hay que mantener presionado el pedal de freno para chequear si se evidencian fugas. Tanto en el caso anterior como en este, si se determina que hay una avería, habría que desinstalar la bomba y reemplazarla.

Para reducir los gastos de la reparación podría comprar en piezasdesegundamano.es los repuestos que amerite. La solicitud que haga es enviada a diversos desguaces de España, y si decide aceptar alguna de las ofertas, en muy poco tiempo obtendrá su pedido.

Detectando fallas en la bomba de agua del coche

La bomba de agua parece ser una pieza sin mayor relevancia, sin embargo, es de vital importancia para que el automóvil pueda mantenerse en marcha. Dicho elemento se encarga de suministrar el refrigerante necesario y hacerlo llegar desde el radiador hasta el motor. Su buen funcionamiento permite que el mencionado líquido circule como es debido y la máquina no se sobrecaliente.

Mientras mayor sea la temperatura del motor, la bomba hará circular más refrigerante y así disminuir el nivel de calor. Si presenta algún tipo de avería, y se reemplaza sin una revisión sobre la posible causa, la bomba recién instalada tendrá una vida útil menor a la que se retiró, puesto que la falla se haría más grande e igualmente acabaría con este nuevo reemplazo.

Causas frecuentes de las averías en la bomba

Funcionamiento en seco: si el sello giratorio no está bien lubricado, se dañaría y ello generaría fugas del refrigerante. Para impedir que eso suceda, debe mantenerse bañado con el líquido y de esa forma no se recaliente o perjudique otras piezas de su interior; si se activa en seco, aunque sea un breve instante, podría averiarse. Una manera de detectar si hay fallas es la presencia de ruidos, los cuales pueden hacerse más intensos al acelerar.

Refrigerante incorrecto: si el líquido no es compatible, es una mezcla de distintas fórmulas o está contaminado, le traería averías prematuras. Con el primero no tendría las propiedades necesarias para protegerlo y que trabaje adecuadamente; el segundo podría destruir los elementos de la pieza por la alteración de la sustancia. En el último caso, podría contener partículas que rayen el sello o creen desgastes. Un sobrecalentamiento sin atención acabaría con el motor.

Componentes de transmisión mal instalados: que un tensor o correa se encuentre en mal estado o emplazado, perjudican el trabajo de la bomba y causan daños tempranos.

Es recomendable cambiar el refrigerante en el tiempo establecido, asegúrese del estado de la correa verificando su tensión y, al igual que la bomba, cámbiela cada cierto tiempo. Solucione los problemas de recalentamiento enseguida si no desea quedarse sin vehículo, ante la sospecha de fallas en la bomba, un diagnóstico oportuno puede hacer la diferencia.

Sí ya no es rentable efectuar una reparación por esta y otras fallas acumuladas, podría venderlo y obtener así un último provecho de su coche. Se sorprenderá al conocer el valor coche desguace que pueden ofrecerle; en línea hay variedad de empresas especializadas en la compra de automóviles, las cuales suelen adquirir vehículos siniestrados, incendiados o con cualquier avería mecánica.

Momentos para cambiar la correa de distribución

La correa de distribución es uno de los elementos básicos en tu motor, porque sin ella tu coche no se puede mover. Por este motivo, necesitarás de un taller especializado para hacer el cambio de este elemento, y ese lo encuentras en: autingo.es, que es el mejor directorio de talleres que encontrarás en la web, y con el cual disfrutarás siempre de los mayores beneficios.

Sin embargo, puede que no sepas exactamente cuándo es el momento ideal para que puedas hacer el cambio de tu correa de distribución. Por este motivo, el día de hoy te traigo esta información, así que te invito a seguir leyendo.

¿Cuándo se debe cambiar esta correa?

En muchas ocasiones no sabes si es el momento ideal para cambiar la correa de distribución, por este motivo hoy te traigo los motivos por los que puede ameritar un cambio:

Cantidad de kilómetros

Siempre que tienes un coche, el kilometraje influirá en diferentes aspectos del mismo para hacer ciertos cambios de repuestos. En cuanto a la correa de distribución, esta es una pieza que por lo general se debe cambiar cada 100.000 kilómetros.

Esto hace que puedas tener una correa que funcionará correctamente, y sin que tengas que poner en peligro tu motor. Recuerda que, una correa que funcione mal puede provocar daños serios a tu motor e incluso puede generar daños irreversibles.

Escapes de líquidos

En algunas ocasiones puede que existan escapes en el motor de tu coche, estos normalmente son de aceite o de líquido refrigerante. En todos los casos, es necesario que verifiques muy bien que no estén en la correa de distribución, porque esto podría averiarla.

Es por esto que, debes revisar tu coche periódicamente para evitar que tenga cualquier tipo de falla en la correa de distribución. Así te asegurarás de tener siempre un motor que funciona correctamente.

Correa floja

En muchas ocasiones puede que al cambiar otras piezas de tu coche se pueda aflojar la correa de distribución. Este es un problema grave, especialmente porque tendrás que sustituirla de inmediato, para evitar cualquier tipo de problema en tu coche, porque quedará inservible.

Normalmente, este problema se evidencia cuando se hace el cambio de la bomba de refrigeración, o de cualquier otra pieza cercana a la correa de distribución. Por este motivo, si tienes que cambiar este tipo de elementos en tu coche, te recomiendo que lleves tu coche a un mecánico experto, o la reparación te podría resultar muy costosa.