Comparar precios es de sabios

Cuando queremos comprar algo, muchos lo compran y ya, no se preocupan por mirar el precio, no se preocupan de buscar en las demás tiendas, no se preocupan de buscar el mismo producto a un precio más bajo. Yo soy de las personas que me gusta comprar los precios de todo lo que me interesa. Es una costumbre  muy sana no vayáis a pensar que no, recorro algunas de las tiendas en las que puedo comprar lo que necesito y escojo comprarlo en la que me sale más barato, aunque sean algunos céntimos, siempre compro en el que más económico es.

No hace mucho mi marido y yo decidimos arreglar la furgoneta que tenemos en el garaje, una furgoneta que era de mi padre y que el cuidaba como oro en paño, hasta que la cogió mi marido y acabó echando humo. Se quedó allí parada durante unos años y ya va siendo hora de arreglarla. Nos han dicho que tenemos que buscar entre los motores furgonetas de segunda mano uno que le vaya bien a la nuestra, ya que debe de coincidir la marca con el modelo. Yo ni corta ni perezosa y en mi afán de comprar lo más barato me pongo manos a la obra en busca del Santo Grial de los motores de segunda mano, y tras buscar en muchas, pero que en muchas páginas de desguaces, consigo dar con uno que realmente me convence, https://www.tudesguace.com/ es aquí en donde me ofrecen una mayor garantía y un mejor precio por lo que lo compramos allí.

La furgoneta ya está arreglada por lo que es mi marido el que la usa y yo he vuelto a recuperar mi coche que aunque no es que me haga mucha falta por qué me desplazo a todos los sitios andando, es bueno saber que en un momento dado, puedo contar con el coche que está aparcado.
Comparar es bueno, que digo bueno, buenísimo, ya que lo que te ahorras por un lado lo puedes invertir en otras cosas, yo por ejemplo todo lo que me ahorro en las compras de la semana me lo gasto en hacerme la manicura o en ir a la peluquería, que de todo hace falta en esta vida, y afortunadamente todavía podemos darnos algunos caprichos de vez en cuando y cuando haya que apretar de nuevo el cinturón,  ya lo haremos.